Cada vuelta de este piquete es un golpe en el pecho de Carlitos, a modo de 'CPR'.
En cada una resucito el día en que Rolandito y Lorenzo descansen en paz,
que Kobbo se quede pega’o con la muñeca puesta, y se asfixie.
El día en que todos los niños compartan la sonrisa de la chamaquita pelirroja de Wendy’s.
Que las misses del mundo, del universo, las petite, las teen y todas esas categorías transatlánticas e interplanetarias, hagan un círculo de estudio sobre la vida de Luisa Capetillo y Juana Colón.
Que las monjas tiren las tocas a la hoguera, que los curas se confiesen, que al Papa lo maje la multitud que ocupe el Vaticano.
Que no se pida la paz como algo mágico, si no que se construya justicia por justicia.
Que Gandhi deje de ser la excusa de los supuestos pacifistas y se hable más del Jesucristo Obrero.
A ver si los que siguen los crucifijos asocian más el martillo del carpintero con el martillo de la hoz.
Que los animales de Mayagüez se escapen pa’l Yunque, y los del Capitolio, pa’l carajo.
Que la libertad no sea una estatua, esa que tiene la mano alzá’, como los deambulantes, que la alzan pa’ pedir limosna senta’os en un cartón, apestosos y hambrientos.
Que los pobres no sufran la desgracia de que lo poco que tienen se les escape por los bolsillos rotos de los pantalones aja’os.
Que la próxima manzana que ofrezca el diablo no cause mas que una diarrea. Que yo no se como carajo una puta manzana pudo joder tanto el mundo.
Que el azul cielo de la bandera ondee libre como el suelo y se mezcle con el rojo.
En o antes. No lo dejemos pa’ después.
Que los policías, azules por cierto, dejen de estar derramando tanta sangre, roja, también por cierto.
Es mas, ¿no hay guardias cerca? ¡Declaremos la República! Al menos en este cantito. No se.
¡Socialistas, ocupemos Mona! O al menos Isla de Cabra, Isla de perros. Es que está cabrón y macabro.
Que mucho chamaco se mata, después los visten lindos. ¡Maten a los que ya están bien vestíos!
Claro, tienes que saber gansearte el control de acceso.
Mejor me controlo, no quiero que las oraciones se enfoquen en mi.
Yo hace tiempo que no oro, desde que era niño, y eso que los niños son a los que más Dios escucha.
Eso me decían a mi. Espero que escuche to’ esto, ya que al menos todavía no tengo veintiuno.