Mi lápiz es la estaca que ‘esbarata la piñata
en la fiesta de estos clecas.
Soy la iguaca en peligro de extinción.
Si salí en televisión seguramente hubo un piquete.
El piquete lo guardé para los guardias,
setié la alarma.
Que se alarmen si hago alarde
de retar el toque de queda que es más tarde.
Y ya puse a Intifada en la bocina,
bencina en las botellas.
Guantes para las huellas
y que traten a Casellas como a los chamaquitos que sacaron el deo.
Sueño con el día en que Kobbo diga “sonrían que están en TVO”
y sufra las consecuencias de un ‘anger management’ generacional.
La Comay golpea con los dedos en su bolsillo a Joe Ramos
y resulta ser más WAPA.
Santini llora, Yulín caravanea
mientras Carrión bosteza
y allá en la Fortaleza Millhouse y Agapito,
ahora su alteza,
tras carcajadas jadean.
Same shit, same toilet, same peste.
Compra una velita Glade pa’ que también sirva pa’ la vigilia
y esperemos que el fuego esperanzador no se opaque con la contaminación lumínica.
Contra mi nación famélica, contra mi nación raquítica.
Contra mi noción más crítica hacia su paz acrítica y armónica
basada en falsas prédicas.
¿Terrorista yo?
¿Cómo la furia islámica bajo túnicas
atacadas por bombas sionistas o católicas?
Mientras Michelle y Obama fornican
bajo el efecto de un fili de indica
afgana.
Directamente del fanny pack de Osama.
¿Irrisorio? La Guernica es el Velorio.
Corolario. Sale odio entre mis labios.
Un sicario setea el horario pa’ convocarnos a otro sepelio
y un gay busca un remedio pa’ secuestrarse en el armario
a diario, a diario, a diario.