las hambrientas orugas,
una vez confundidas con gusanos,
entendidas como parte de un proceso
-metamorfosis-
se asumen crisálidas.
endureciéndose sin desenternecerse.
han de huir de su exoesqueleto
ahora coraza, frontera, límite
para lograr su alar de mariposa
y desplegarlo iridiscente.
las rebeldías son como mariposas
su constancia las imprime en el paisaje.
en su cercanía,
imaginamos que al menos una se nos posa en la mano
para palpar sus patas diminutas,
identificar sus detalles
y tratar de entender cómo alzan vuelo.
las rebeldías son como mariposas
les hemos calcado rutas,
visto colores,
y sentido más de una vez
en la boca del estómago.