Sucede
que hoy la musa ha llegado con los orcos
y fue ella quien guió los versos
menos tercos y más turcos
que lancé desde el teclado como un arco lanza flechas puntiagudas.
Estoy seguro que lo oscuro de esta sala
se irá más pronto de lo que yo me estoy planteando
por lo que está demás que jure que volveré, así como Anonymous.
Desconozco
si el poder se va a repartir mañana;
si dimitirán los reyes y asumirán los consejos.
Pero, por decirlo así, en estos bolsillos vacíos de vellones
siempre encuentro alguna que otra rima
que en la grima de estos días no quita el hambre
aunque me recuerda que la esperanza y el tiempo andan vagando
esperando que el ímpetu los vincule.
Ojalá que un día,
cuando el futuro sea puerto seguro
y este viaje sea solo aquel,
el interés se decomise por desuso en un museo,
el amor vaya al campo con quien quiera,
camine feliz con los pies descalzos
y desnude su reflejo ante algún iris.